UN PUENTE PARA LA PAZ

26.02.2016 23:29

Cuando hace 25 años comenzó su participación en operaciones de paz (primero en misiones de observación, como la UNAVEM I en Angola entre enero de 1989 y julio 1991 con un pequeño grupo de 7 hombres) para España se abría un lugar desconocido o terra ignota, no solo en términos de la operatividad de nuestras fuerzas armadas sino también en cómo respondería tanto la población española como otros pueblos y países ante nuestra aparición en estas operaciones.

 

Rápidamente España, ante una experiencia positiva, se comprometería en operaciones que cubrían un amplio espectro: mantenimiento, imposición, construcción y ayuda humanitaria empezando por la UNTAG en Namibia de abril de 1989 a marzo de 1990 y acabando con ISAF en Afganistán o su participación en ATALANTA).

 

Entre 1992 y 1995 se vieron imágenes de una crudeza no vista en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Sólo tras los acuerdos de Dayton se pudo detener el conflicto al conseguirse la firma del Acuerdo Marco General de Paz para Bosnia (GFAP). El Gobierno español se ofreció desde un primer momento a tomar parte en dicho esfuerzo con una Brigada que se desplegaría en Bosnia-Herzegovina, de julio a diciembre de 1996, al que se uniría un Batallón de Infantería de Marina del Tercio de la Armada. El gobierno de España aprobaría con Acuerdos de Consejo de Ministros de 17 de julio y de 28 de agosto de 1992, y de 8 de enero y 23 de abril de 1993, la autorización para esta participación de las Fuerzas Armadas españolas tanto en operaciones de mantenimiento de la paz como en las acciones de ayuda humanitaria a la población de Bosnia-Herzegovina, auspiciadas por las NNUU y la UE. De este modo se inició a finales de 1992 la participación de unidades españolasen la solución del conflicto encuadradas en UNPROFOR.

 

La presencia de España terminaría en 2010 con un emotivo acto simbólico al abandonar la ciudad de Mostar, centro del posicionamiento de las fuerzas españolas en Bosnia, dejando tras de sí el agradecimiento de su población, la plaza mayor llamándose Plaza de España y una de las principales vías de Treblinje llevando desde hace poco el nombre de calle de España.

 

La larga carretera que bordea el río Neretva y que une Sarajevo con el mar Adriático dejó de ser conocida como “ruta de la muerte” para llamarse “ruta de los españoles” en honor a quienes devolvieron la vida a aquella arteria esencial para el país, que en muchas ocasiones significó pagar con la propia: 23 soldados españoles cayeron en Bosnia.

 

Este es el contexto histórico del siguiente video. “Un puente para la paz” cuenta  la misión y el sacrificio de los soldados españoles, que en el corazón de Europa, en una encrucijada que la historia no había sabido resolver, pusieron todo su esfuerzo personal y colectivo para proteger a la población civil, hacer posible la vida donde el miedo, el rencor y la ambición la hicieron imposible.

 

Un video que nos recuerda la primera misión internacional de nuestras Fuerzas Armadas. La reconstrucción del puente que el odio derribó es un símbolo de lo que significó esta misión, el esfuerzo al servicio de la convivencia. 

 

https://youtu.be/ntHRzxkvH00

 

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