CENTENARIO DE LA AVIACION MILITAR ESPAÑOLA

07.03.2011 18:56

 

     LA GESTACION

     El 15 de diciembre de 1884 se crea el Servicio Militar de Aerostación, responsable de realizar las pruebas necesarias para certificar los globos como artefactos útiles en las operaciones militares. El informe presentado como consecuencia de sus experiencias aporta una novedad fundamental: la conveniencia de calibrar las posibilidades de un nuevo aparato: el aeroplano.

 

     AEROPLANOS

    Como consecuencia de dicho informe, la Real Orden de 2 de abril de 1910, dispone que se proceda a la elaboración de un proyecto con dos vertientes, la selección del tipo de aeroplano que convendría a nuestro Ejército y el análisis necesario para la instalación de un laboratorio aerodinámico. A finales de octubre de 1910, se contratan los tres primeros aviones: dos Henry y un Maurice Farman.

 

    Ya sin marcha atrás, a principios de 1911, el coronel Rodríguez Mourelo, jefe de la Comisión de Experiencias, Vives y Kindelán se inclinan por la adquisición de Cuatro Vientos como sede del primer aeródromo de la Aviación Militar española y así lo proponen al ministro. Kindelán será nombrado  “encargado” del mismo.

        LA ESCUELA

 

       Se seleccionan los cinco oficiales de Ingenieros que formaron la primera promoción de aviadores militares españoles: capitanes Alfredo Kindelán Duany, Emilio Herrera Linares y Enrique Arrillaga López y los tenientes Eduardo Barrón y Álvarez de Sotomayor y José Ortiz de Echagüe. 

 

      Desde estos momentos la Escuela se abre a los componentes de todos los Cuerpos del Ejército y la Armada; recibe nuevo material Nieuport y Bristol y con un plan de instrucción diseñado por el coronel Vives, comienza la formación de observadores para completar las capacidades para la que está concebida.

 

      La consolidación de la escuela se plasma en la publicación de un decreto, el 28 de febrero de 1913, por el que se aprueba la creación del Servicio de Aeronáutica Militar: Aerostación, en Guadalajara, y Aviación, en Cuatro Vientos, son las dos ramas independientes que la integran. Unos meses después la Aviación Militar española contaba con 30 aviones y 43 pilotos.

 

     PRIMERA MISION

    El 18 de octubre de 1913, el capitán Kindelán, jefe del aeródromo de Cuatro Vientos, recibió un telegrama del ministro de la Guerra, donde se le ordenaba que preparase urgentemente una escuadrilla para marchar a África. La unidad estaba preparada dos días más tarde. Diez pilotos, seis observadores y sesenta hombres como personal auxiliar formaron el elemento humano que se desplazó a Marruecos, junto a cuatro aviones Farman, tres Nieuport, cuatro Lohner, y el material de apoyo y los repuestos necesarios. Desde Tetuán, donde la escuadrilla estaba desde el día 29, se realizó el 2 de noviembre de 1913, el primer vuelo de la Aviación Militar española en misiones reales, iniciándose así la larga tradición expedicionaria del Ejército del Aire.

 

    LA CELEBRACION

Don Juan Carlos presidió el acto central de las celebraciones conmemorativas del Centenario de la Aviación Militar Española

       Su Majestad el Rey estuvo acompañado por la ministra de Defensa, Carme Chacón, el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, general del aire José Jiménez Ruiz, el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, el subsecretario de Defensa, Vicente Salvador Centelles, el secretario general de Política de Defensa, Luis Manuel Cuesta Civis, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general de ejército Fulgencio Coll Bucher, y el jefe de la Agrupación de la Base Aérea de Cuatro Vientos, coronel José de Andrés Cuadra, entre otras personalidades.

    

      Tras pasar revista y recibir Don Juan Carlos los honores de ordenanza, comenzaron los actos con un lanzamiento de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire, cuyos miembros vestían trajes de salto históricos. Tras una glosa a la Aviación Militar Española, pronunciaron unas palabras el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y la ministra de Defensa.

 

      Una vez finalizadas estas intervenciones y la interpretación del Himno del Ejército del Aire, tuvo lugar un homenaje a los que dieron su vida por España, que concluyó con el sobrevuelo de la Patrulla Águila. Participaron también en los actos los aviones históricos de la Fundación Infante de Orleáns y la Patrulla ASPA.

    

  

Tras el desfile aéreo y terrestre, Su Majestad descubrió una placa conmemorativa en la Torre Histórica y visitó una exposición estática de aviones históricos y automóviles de época.

 

 

 

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