9 de Agosto: el recuerdo de MONTE ARRUIT

09.08.2013 10:11

A unos 30 km al sur de Melilla se sitúa el Monte Arruit, un nombre que a la mayoría de españoles de hoy no les dice nada, pero que para los de antaño se convirtió en sinónimo de masacre. El 9 de Agosto de 1921 la España de Alfonso XIII se encontraba en plena campaña de conquista de la región marroquí de El Rif. La campaña, mal planificada y peor ejecutada por los altos mandos militares, se saldó con más de 13.000 soldados españoles muertos, en una de las derrotas más traumáticas y humillantes de la historia del país.

 

La colonización de Marruecos

Año 1906. En plena carrera europea de colonización de África, Francia y España negociaron con Alemania y consiguieron el protectorado compartido de Marruecos. En el caso de España se trataba en realidad de una especie de subprotectorado, una cesión por parte de Francia de la administración colonial de una franja del norte del país. El sultanato de Marruecos en su conjunto había quedado en 1912 bajo dominación francesa merced al Tratado de Fez, culminándose así varios años de paulatina penetración colonial en el país magrebí. Francia cedió a España la administración de un 5% del territorio marroquí, unos 20.000 km² que incluían la región montañosa de El Rif.

 

El Rif

Se trata de una región tradicionalmente aislada y desfavorecida. Sus habitantes son bereberes. Se llama “rifeños” especialmente a las tribus del Rif central en torno a Ketama. Los J´bala, tribus de habla árabe más que bereber, vivían en el extremo occidental del Rif, cerca de Tetuán. No obstante, la denominación de rifeño se refiere a cualquiera de los habitantes de toda la zona montañosa del norte de Marruecos. Se decía que el rifeño era austero, belicoso, vengativo, celoso de su independencia y un enemigo temible. David S. Woolman escribió: “A buen seguro que ninguna potencia imperialista o colonial del mundo ha encontrado jamás enemigo tan formidable como los beréberes del Marruecos español“.

 

El Rif se convirtió desde el principio en un hervidero de problemas para España, dando lugar a continuas revueltas que provocaron varios desastres militares y humanos, como el de la batalla del Barranco del Lobo. Tras la relativa calma vivida con motivo de la Gran Guerra, volvió la acción a la región. El general Berenguer fue enviado para intentar dividir El Rif en dos zonas. En 1920 las tropas españolas tomaron varias ciudades, y el general Silvestre, amigo personal de Alfonso XIII, regresó a Marruecos y se dedicó a hacer la guerra por su cuenta, sin hacer caso de Berenguer.

Comienzo de la campaña militar

La Comandancia Militar de Melilla disponía de unos 25.700 efectivos, en apariencia más que suficientes para someter El Rif. Sin embargo, la gran mayoría de los soldados eran reclutas sin experiencia ni motivación de luchar en África; corrían entre sus filas historias terroríficas de atrocidades cometidas por los moros en batallas anteriores. Los mandos no eran mucho más combativos, y la corrupción planaba a sus anchas entre la oficialidad.

Silvestre no tuvo en cuenta los informes de sus espías, que hablaban de repliegue de un gran número de rifeños armados hacia las montañas, y alentado por el Rey, inició una estrategia de conquista masiva de la región, creando pequeños puestos defensivos (blocaos) a lo largo y ancho del avance español. La mayoría de estos puestos defensivos se encontraban guarnecidos por un total de entre doce y veinte hombres, aunque algunas posiciones, como BatelBuy Mellan o Annual, sobrepasaban los ochocientos.

Así pues, la penetración española alcanzó los 130 Kms. hasta Buy Meyan y Annual, salpicados de pequeños puestos defensivos que dilataron la cadena de suministros al límite de su capacidad. Estos puestos defensivos no eran autónomos, y requerían de entregas constantes de agua y alimentos, que eran proporcionados por pequeños transportes en mula, a todas luces vulnerables a un ataque enemigo.

Precisamente, uno de los principales problemas de la estrategia del general Silvestre fue que creó pequeñas islas defensivas totalmente aisladas entre sí y rodeadas por un océano de tierras inhóspitas, controladas por el enemigo. Al producirse el desastre, estas pequeñas posiciones quedarían irremediablemente perdidas.

Mientras tanto, la cábila (tribu) de Beni Urriaguel, al mando de Abd-el-Krim, se había estado preparando, y atacó las posiciones españolas el 17 de julio de 1921. Abd-del-Krim, periodista y abogado de derecho musulmán, predicaba la Guerra Santa contra el enemigo, y consiguió un alto grado de anexión de las diferentes tribus de El Rif a su causa. Al día siguiente, los rifeños habían cortado el suministro de agua, e iniciaban la toma de los puestos defensivos.

 

El desastre de Annual

El general Silvestre replegó la avanzadilla de su ejército, unos 5.000 hombres, y lo concentró en Annual. Sobre ellos iban a lanzarse unos 18.000 rifeños al mando de Abd el-Krim, armados con fusiles y espingardas. El Alto Comisionado de Berenguer prometió por radio la llegada de refuerzos desde Tetúan, pero Silvestre no esperó. Con suministros de agua para un solo día y comida para otros cuatro, el general decidió evacuar el campamento a los fuertes de Ben Tieb y Dar-Drius, posiciones mucho más defendibles al tener fácil acceso al agua.

 

La retirada acabó en tragedia; los rifeños habían ocupado los caminos de huida y comenzaron a disparar a las columnas españolas en cuanto abandonaron Annual. En éstas cundió el pánico e inmediatamente abandonaron sus posiciones defensivas, con lo que se produjo una desbandada general que provocó el desastre final, culminado con la muerte de más de 4.000 soldados del ejército español. El propio general Silvestre moriría en la huida, aunque hay fuentes fiables que dicen que se suicidó en su propia tienda, viendo el desastre que se avecinaba.

 

Cuando los escasos supervivientes contactaron con la retaguardia, el pánico se extendió, tanto por la evidente desmoralización de los derrotados, como por los horrores que contaban. La derrota de Annual provocó además la defección del resto de la cábilas que hasta ese momento eran afectas a la causa española, y que se unieron a los rebeldes espoleados por la idea de venganza y las ansias de botín. Los pequeños blocaos (fortines) españoles quedaron sumergidos en un mar de enemigos.

Mercaderes, soldados, colonos, todos huían en dirección a Melilla. Los enfermos, los agotados, eran abandonados a la furia de los cabileños. Las posiciones de Buy Meyan,Izumar, y Yebel Ubdia fueron barridas. En Ulad AisaDar Haes Busian y Terbibin, las guarniciones fueron asesinadas. La guarnición de Dar Quebdana negoció la capitulación; tras la entrega de las armas, fueron descuartizados con toda crueldad. La de Timyast y Sidi Abdallah huyeron hacía Tizi Johoren, pero los soldados fueron abatidos en la huida.

 

El Monte Arruit, otra matanza

El general Navarro fue el encargado de ir al encuentro de los hombres que escapaban de Annual e intentar reorganizarlos. Tras seis días de agotadora marcha, los restos de la columna del general Navarro alcanzaron las murallas de Monte Arruit, donde se refugiaron y prepararon la defensa ante un inminente asalto del ejército rifeño. A pesar de estar a tan sólo 30 Km. de distancia del fuerte de Melilla, el Monte Arruit estaba totalmente aislado de ayuda española, enteramente abandonado a su suerte.

 

Con la moral por los suelos, atendiendo a centenares de heridos y sin agua ni víveres, los defensores de Monte Arruit dependían enteramente de los suministros que pudieran lanzarles desde aviones provenientes de Melilla, pero los envíos casi siempre caían fuera del alcance de los españoles.

El Monte Arruit fue sitiado por los rifeños, y Navarro tuvo constancia de que ningún ejército iría a socorrerles. El nueve de Agosto la situación era tan insostenible que Navarro pactó la capitulación del fuerte: los españoles entregarían su armamento y a cambio se les permitiría retirarse a Melilla. Así se hizo, los soldados se deshicieron de todas sus armas y se alinearon en la puerta del fuerte junto con heridos y demás habitantes de Monte Arruit, preparados para la penosa marcha hacia Melilla.

 

Sin embargo, los rifeños no respectaron el pacto y se lanzaron furiosamente contra sus enemigos desarmados; apenas hicieron prisioneros, y sobre los restos del campamento quedaron más de 3.000 cadáveres, pudriéndose al sol. Allí permanecerían durante meses, hasta que la zona fue de nuevo recuperada por el ejército español, esta vez aliado con el francés para acabar con la dura resistencia bereber.

 

 

Consecuencias del desastre

Tras los desastres de Annual y Monte Arruit, el prestigioso general Picasso recibió el encargo de investigar el descalabro militar y depurar responsabilidades. Sin embargo, no debía implicar a ningún miembro del alto mando como responsable de lo acontecido. Los máximos responsables: Alfonso XIII, la cúpula militar y política españolas fueron obviados en la prensa censurada, y la responsabilidad finalmente cayó sobre los altos mandos muertos en campaña. Tampoco pagaron por su responsabilidad los empresarios españoles implicados en la venta de armas a los rifeños, y ninguno de los sucesivos sistemas políticos puso interés en esclarecer el asunto.

Geoffrey Regan escribe sobre el Desastre de El Rif: “Las cifras de bajas oscilan según la fuente, pero incluso las Cortes admitieron más de 13.000 muertos, aunque la cifra más probable sea la de 19.000, ya que los rifeños no hacian prisioneros. Las pérdidas en material incluyen 20.000 fusiles, 400 ametralladoras y 129 cañones; todas las inversiones españolas en el norte de Marruecos —ferrocarriles, minas, equipamiento agrícola, escuelas, puestos militares, etc— se perdieron en cuestión de días.

 

Visitar el Monte Arruit hoy día

De aquel campamento hoy no queda nada. El pueblo de Monte Arruit se ha extendido sobre sus ruinas. Sólo hay un curioso vestigio, una construcción junto a un manantial: la antigua aguada de la posición española, el lugar donde cada día debían acudir los soldados para reponer el agua del campamento. En la actualidad es una construcción tranquila, donde suelen chapotear los muchachos del pueblo.

 

 

 

                  

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