CABO  NOVAL

  

 

"¡Fuego aquí! ¡Que son ellos!". Y en pleno combate en la oscuridad, los defensores de la posición de Zoco el Had de Beni Sicar, cerca de Melilla, dirigieron sus disparos hacia donde había sonado esa voz, logrando frenar el asalto de rebeldes rifeños en la noche del 27 al 28 de septiembre de 1909.

Ésas son las palabras que, según el Sargento Joaquín Álvarez, gritó desde fuera de la posición el Cabo Luis Noval y que resultan prácticamente coincidentes con los testimonios de otros defensores del parapeto.

A la mañana siguiente, sin que hubiera acabado el combate, al salir a hacer la descubierta los defensores encontraron el cuerpo sin vida del Cabo Noval "con el fusil fuertemente sujeto entre sus brazos, el cuchillo bayoneta ensangrentado y junto a él los cadáveres de dos moros", según la resolución del 19 de febrero de 1920 por la que se le concedió a título póstumo la Cruz de San Fernando de 2ª Clase, la máxima condecoración al valor que entonces se concedía a la Tropa.

En el parte de ese combate que remitió el mismo día el General Brualla, jefe del campamento, menciona que en el mismo episodio también murieron el Tambor Hermógenes Ríos y los Soldados Cándido Castro y José García, del Regimiento Príncipe, quienes serían escuchas que se replegaban o integrantes de la patrulla del Cabo Noval.

Luis Noval Ferrao había nacido en Oviedo el 16 de noviembre de 1887; sus padres eran Ramón y Perfecta; ejercía el oficio de ebanista. Al entrar en filas medía 1,64 de estatura; era Cabo de la 4ª Compañía del 1º Batallón del Regimiento de Infantería Príncipe nº 3 y había desembarcado en Melilla con otras tropas de refuerzo el 14 de septiembre anterior, integrándose en la División Sotomayor.

EL ATAQUE

A las dos y media, estando la luna oculta por las nubes, un numeroso grupo de rebeldes rifeños -evaluado en unos 1.500 individuos, de los que unos 500 serían beniurriagueles, los más belicosos- logró aproximarse a la posición avanzada de Zoco el Had de Beni Sicar (nombre que podría traducirse como "lugar del mercado de los domingos" de la cabila de Beni Sicar) y atacó por dos direcciones diferentes, el noroeste y el sur.

Una vez iniciado el ataque, los puestos avanzados de escuchas lograron retirarse a la posición fortificada pero la patrulla del Cabo Noval, ya cerca de las alambradas, se vio atrapada por un numeroso grupo de moros que, queriendo asaltar la posición, condujo a esta patrulla hasta cerca de la alambrada del reducto ocupado por la tercera compañía gritando: ¡Alto el fuego que somos españoles!, a cuyas voces el primer teniente D. Evaristo Álvarez, al distinguir al cabo Noval que llegó hasta las alambradas, mandó hacer alto el fuego, pero en este momento el cabo gritó la frase que le llevó al mundo de los héroes.: ¡Tirar, que vengo entre moros!

Roto el fuego, se rechazó al enemigo con grandes pérdidas,que en las tropas españolas fueron 1 comandante y 9 de tropa muertos; 1 capitán y 15 de tropa heridos y 1 teniente y 1 soldado contusos.

Hecha la descubierta al amanecer, se encontró el cadáver del heroico Noval, abrazado a su fusil, con la bayoneta calada teñida en sangre, y próximo al mismo un moro muerto, que entre otras heridas de arma de fuego, tenía atravesado el pecho de un bayonetazo.  

 

TESTIMONIOS DE DEFENSORES DEL PARAPETO SOBRE EL GRITO DEL CABO NOVAL

Según el Sargento Joaquín Álvarez Lorenzo: ¡Fuego aquí! ¡Que son ellos!

Según el Cabo Saturnino Camarero: ¡Fuego! ¡Que son ellos!

Según el Soldado Honorato Martín: ¡Fuego! ¡Tirad, que son ellos!

En el parte del General Brualla, jefe del campamento: "Haced fuego sobre nosotros, que son moros!"

En los muchos relatos que más adelante se hicieron de los hechos, la frase que gritó el Cabo Noval ha sido reescrita de muy diversos modos, si bien, manteniendo el espíritu de los acontecimientos conocidos desde el primer momento.

  

LOS HOMENAJES AL CABO NOVAL

La heroica muerte del Cabo Noval causó un enorme impacto entre las tropas que combatían por la seguridad de Melilla, en el Ejército en general y también en la sociedad española, tal como queda de manifiesto enlos homenajes que se tributaron a su memoria.

- Inscripción en su sepultura en el cementerio de Melilla:

DISTE TU VIDA POR LA PATRIA
ESCRIBIENDO HERMOSA PÁGINA
DE GLORIA EN LA HISTORIA
DEL INVICTO EJÉRCITO ESPAÑOL
COMO BUEN HIJO Y MEJOR PATRICIO.
CABO NOVAL EN ÁFRICA

- Sus restos fueron trasladados, poco después, al cementerio de San Salvador de Oviedo, en cuya Catedral se celebraron funerales por su eterno descanso el 19 de abril de 1910

- En el edificio levantado actualmente en la Calle Santa Susana, 10, de Oviedo, donde estuvo su casa, se conserva la placa conmemorativa cuya dedicatoria dice:

  

EN ESTA CASA NACIO EL DÍA 15 DE NOVIEMBRE DE 1887

LUIS NOVAL FERRAO
CABO DEL REGIMIENTO DEL PRÍNCIPE
OFRECIÓ SU VIDA EN ARAS DE LA PATRIA Y MURIÓ GLORIOSAMENTE
EN EL ZOCO-EL-HAD (MELILLA) EL 28 DE SEPTIEMBRE 1909
EL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE OVIEDO
DEDICA ESTE RECUERDO A SU HEROICO HIJO

                                                                                                                                                                                                        

                                                                                                                    

 

- En Madrid, bajo la presidencia del rey Alfonso XIII, acompañado por la Familia Real, se inauguró un gran monumento el 8 de junio de 1912 esculpido por Mariano Benlliure; había sido costeado por suscripción popular. Con 6,5 metros de alto, y situado en la Plaza de Oriente, es uno de los más bellos monumentos militares pues está representada la Patria que ondea la bandera de España por detrás de la escultura de Noval, que marcha fusil al hombro. Dice la dedicatoria:

A LA GLORIA DEL SOLDADO [sic] LUIS NOVAL.
PATRIA, NO OLVIDES NUNCA A LOS QUE POR TI MUEREN

 

- En Oviedo se le dedicó la Calle Cabo Noval

- José Ordóñez Valdés pintó, dentro de su gran serie, un bello diploma conmemorativo de la hazaña del cabo Noval. Museo del Ejército (Número de Catálogo 24.414)

   

- En 1945 se inauguró un busto en su memoria en el cuartel de su Regimiento. Otro está en la residencia de Tropa de Melilla

- En el 70º aniversario de su nacimiento, 1957, siguió mereciendo la atención de la prensa local

- En el cincuentenario, el 28 de septiembre de 1959, se llevó a cabo un homenaje ante el monumento de la plaza de Oriente por los Cabos de la guarnición de Madrid

      Su nombre pervive en el Acuartelamiento Cabo Noval de Siero, en el que asientan plaza los dos Batallones de Infantería Ligera “Toledo” nº 35 y “San Quintín” nº 47 del Regimiento de Infantería Ligera Aerotransportable “Principe”nº3

                                                                     

 

EL FUSIL DEL CABO NOVAL

La gran repercusión militar y popular del heroísmo del Cabo Noval llevó a querer preservar el fusil y la bayoneta con los que se defendió hasta el final, pasando al Museo del Ejército (Números de Catálogo 24.778 y 25.175) para conservación de su memoria y presentación como ejemplo de comportamiento heroico a las nuevas generaciones de Cabos y Soldados:

- Fusil Máuser mod. 1.893.- Número A 2391

- Cuchillo-bayoneta mod. 1893

El fusil tiene en la culata una dedicatoria compuesta por un listón de oro con la expresión:

"El Regimiento del Príncipe nº 3 al Cabo Noval"

En su centro van la Cruz de San Fernando de 2ª Clase que le fue concedida y el escudo del Regimiento. Debajo hay una placa de plata y oro que en bajorrelieve representa a la Historia, figurada por una matrona sentada en el león simbólico de España, que sostiene una tabla para escribir en ella el heroísmo del Cabo Noval. Tiene la siguiente inscripción:

"Murió heroicamente por su Patria y por su Rey
 en la defensa del Zoco-el-Had de Benisicar el 28 de septiembre de 1909"

Por debajo de la placa va la bandera del regimiento en oro.

© 2011 Todos los derechos reservados.

Creado con Webnode